A los estudiantes de la Universidad de Chile
Como Nueva Izquierda Universitaria consideramos que la movilización nacional por una
reforma al sistema de educación superior está atravesando por un momento clave, en el cual
requerimos de mucha fuerza y claridad para lograr los objetivos que nos hemos propuesto.
El Ministro Lavín ha sido majadero en plantear un falso enfrentamiento entre alumnos de
universidades privadas y públicas por quien debe recibir financiamiento del Estado para
estudiar. Creemos que eso distorsiona el debate y confunde a la opinión pública, al calificarnos
como egoístas y privilegiados.
Nada más lejano a eso, consideramos necesario poner énfasis en que el movimiento
estudiantil es UNO SOLO, aún cuando pertenezcamos a distintas instituciones de educación
superior. No podemos permitir por ningún motivo que el gobierno de derecha nos divida.
En un país tan desigual e injusto como el nuestro, la educación es el medio que permite reducir
las brechas sociales y mejorar las condiciones de vida de las personas. Por eso, nuestra pelea
pasa fundamentalmente por construir un sistema universitario equitativo, planificado según
las necesidades reales de nuestra sociedad, que entregue una educación de probada calidad a
cualquier joven que la necesite y donde la condición para recibirla no sea el pagar aranceles
usureros ni endeudarse por 20 años.
Para lograr dicho fin, debemos dar un paso más en nuestra protesta y no aceptar mesas de
negociación con un gobierno que tiene como costumbre engañar a la gente y desatender sus
demandas. Hemos tenido ejemplos de sobra durante este primer año de “la nueva forma de
gobernar”.
Nuestra fuerza está en la unidad y coherencia del movimiento estudiantil, el cual debe
expresarse masivamente y con mucha energía en las calles, de manera pacífica pero no por
eso menos contundente. Solo así lograremos reformar la educación superior y avanzar en
la construcción de un país más justo y solidario, donde la codicia, el abuso y la competencia
desenfrenada no tengan más cabida. Como jóvenes, es nuestro deber.
